0 a 3 meses

El tiempo boca abajo (tummy time), unos minutos cada vez, ayuda a fortalecer el cuello y los hombros — siempre con supervisión y mientras el bebé está despierto. Los objetos de alto contraste (blanco y negro) llaman la atención porque la vista todavía está en desarrollo. Hablarle, cantarle y hacerle caras de cerca ayuda a crear vínculo y estimula la audición y la vista.

4 a 6 meses

Los juguetes blandos que caben en la mano animan al bebé a alcanzar y agarrar. Jugar con el espejo (el bebé todavía no se reconoce, pero le interesa el reflejo) y las canciones con gestos repetitivos también ayudan en esta etapa.

7 a 9 meses

El escondite sencillo (cubrirse la cara con las manos y aparecer) ayuda a desarrollar la noción de permanencia del objeto. Apilar recipientes o bloques grandes, aunque luego lo derriben todo, ya es un juego de verdad en esta etapa.

10 a 12 meses

Los juguetes de causa y efecto (apretar un botón y que algo pase) tienen mucho éxito. Animar el gateo y los primeros pasos con apoyo (muebles, manos de los adultos) ayuda al desarrollo motor.