¿Tu hijo empezó a hablar solo, puso un plato más en la mesa o te presentó a alguien que solo él puede ver?

“¡No pises ahí, mi amigo está jugando!”

Para los adultos, la situación puede parecer curiosa e incluso causar cierta preocupación. Pero, durante la infancia, crear un amigo imaginario puede ser parte del desarrollo de la imaginación y del juego simbólico.

La mayoría de las veces, no significa que el niño esté solo, triste o que exista algún problema emocional. Puede ser simplemente una forma creativa de jugar, ensayar situaciones y organizar el mundo que lo rodea.

¿Qué es un amigo imaginario?

El amigo imaginario es un personaje creado por el propio niño.

Puede ser otro niño, un adulto, un animal, un superhéroe, una criatura fantástica o algo completamente inventado.

Algunos niños les dan nombre, edad, personalidad e incluso gustos a sus amigos imaginarios.

Otros convierten juguetes, muñecos o peluches en personajes con historias propias.

Y hay niños que nunca crean un amigo imaginario, lo cual también es perfectamente posible.

Cada niño encuentra formas distintas de jugar y expresar su imaginación.

¿A qué edad puede aparecer?

El juego de "hacer como si" empieza a ganar mucho espacio durante los primeros años de la infancia.

Los amigos imaginarios pueden aparecer a partir de aproximadamente 2 años y medio y son especialmente comunes en la etapa preescolar, cuando la imaginación se desarrolla rápidamente.

Pueden quedarse algunas semanas, meses o incluso algunos años.

También pueden simplemente desaparecer cuando el niño pierde el interés.

No hay una edad exacta en la que el amigo imaginario tenga que aparecer o irse.

¿Por qué los niños crean amigos imaginarios?

Hay varias posibilidades.

**porque es divertido.**

El niño puede crear historias, aventuras y situaciones con ese personaje.

Pero este tipo de juego también puede ayudarle a ensayar situaciones sociales.

“¿Hoy tienes miedo?”

En este tipo de diálogo, el niño puede estar reproduciendo situaciones que observa en casa, en la escuela o en otros lugares.

La Academia Americana de Pediatría explica que los amigos imaginarios pueden ofrecer un espacio para que el niño practique habilidades sociales, comunicación y distintos puntos de vista.

¿Tener un amigo imaginario significa que el niño está solo?

No necesariamente.

Este es uno de los mitos más comunes sobre el tema.

Un niño puede tener amigos reales, jugar normalmente con otros niños y, aun así, tener un compañero imaginario.

El amigo inventado no tiene por qué reemplazar las relaciones reales.

Puede simplemente formar parte del juego.

Por eso, descubrir que tu hijo tiene un amigo imaginario no significa automáticamente que esté aislado o que enfrente algún problema emocional.

“Ese amigo no existe.”

Tampoco hace falta meterse por completo en la fantasía.

Una actitud tranquila suele funcionar mejor.

“Está bien. ¿Dónde se va a sentar Pedro?”

La idea es mostrar interés por el juego sin convertir al personaje en algo más grande de lo que el propio niño desea.

Aprovecha para conocer el mundo de tu hijo

Las historias del amigo imaginario pueden dar pistas sobre lo que el niño está pensando o sintiendo.

“¿A qué le tiene miedo?”

A veces, la respuesta es simplemente parte de una aventura inventada.

Otras veces, el juego puede abrir espacio para hablar de sentimientos que el niño todavía no logra explicar directamente.

“Fue mi amigo imaginario.”

¿Creativo? Bastante.

Pero el personaje no tiene por qué convertirse en un pase libre para cualquier comportamiento.

“Entiendo. Entonces tú y tu amigo pueden ayudarme a limpiar.”

Así, la fantasía sigue siendo divertida, pero las reglas de la casa siguen existiendo.

¿Hay que hacerle espacio al amigo imaginario?

No necesitas reorganizar toda la rutina por él.

“No te sientes ahí porque mi amigo está sentado.”

Si hay otro lugar disponible, no pasa nada por seguir el juego.

Pero si esto empieza a interferir demasiado en la rutina de la familia, es posible poner límites con naturalidad.

Por ejemplo:

“Puede sentarse con nosotros, pero hoy no tenemos espacio para dejar esa silla vacía.”

La imaginación y los límites pueden convivir tranquilamente.

¿Cuándo conviene hablar con el pediatra?

En la mayoría de los casos, los amigos imaginarios forman parte del universo del juego infantil y desaparecen naturalmente con el tiempo.

Aun así, conviene hablar con el pediatra u otro profesional que acompañe al niño si hay otros cambios importantes asociados al comportamiento.

La Academia Americana de Pediatría recomienda prestar atención especialmente cuando también hay preocupaciones relacionadas con el desarrollo del habla o de las interacciones sociales, cambios repentinos en el comportamiento, la concentración o la higiene, o cuando el personaje imaginario se describe constantemente como amenazante o como alguien que incentiva comportamientos violentos.

El contexto importa mucho.

Un amigo imaginario, por sí solo, generalmente no es motivo de preocupación.

No conviertas la imaginación en miedo

Para un niño pequeño, una caja puede convertirse en una nave espacial.

El sofá puede ser una montaña.

Una cobija puede transformarse en una capa de superhéroe.

Y alguien que no existe para nadie más puede convertirse en el mejor compañero de aventuras ese día.

El juego imaginativo forma parte de la infancia.

En lugar de intentar eliminar rápidamente esa fantasía, los adultos pueden observar, conversar y aprovechar la oportunidad de conocer un poco mejor el universo que el niño está construyendo.

Quizá el visitante invisible desaparezca mañana.

O quizá se quede unas cuantas temporadas más.

De cualquier forma, puede dejar buenas historias.

Tener un amigo imaginario:

  • puede formar parte del desarrollo infantil;
  • no significa automáticamente soledad;
  • puede aparecer durante los juegos de "hacer como si";
  • puede ayudar al niño a ensayar situaciones sociales y emociones;
  • generalmente desaparece de forma natural a medida que el niño crece;
  • no necesita ser incentivado ni reprimido;
  • merece una evaluación profesional cuando aparece junto con otras señales que preocupan a la familia.

Si algo en el comportamiento o el desarrollo del niño te preocupa, habla con el pediatra que acompaña a tu hijo.

Fuentes consultadas

American Academy of Pediatrics — HealthyChildren.org

“My child plays with an imaginary friend. Should I be concerned?”

American Academy of Pediatrics — HealthyChildren.org

“Emotional Development in Preschoolers”

**Raising Children Network** “Imaginary friends & children”

*Contenido educativo. No sustituye la evaluación ni la orientación individual del pediatra u otro profesional de la salud.*