Control prenatal de la pareja: presencia, cuidado y corresponsabilidad
El embarazo ocurre en el cuerpo de una persona, pero el cuidado no tiene por qué concentrarse solo en ella. El papá, la pareja u otra persona de referencia puede y debe participar de forma activa sin ocupar el lugar de la embarazada: la presencia responsable empieza por preguntar qué le ayuda y respetar sus decisiones.
El SUS (el sistema público de salud de Brasil) cuenta con la Estrategia de Control Prenatal de la Pareja (Estratégia Pré-Natal do Parceiro), que aprovecha este momento para promover la salud de la familia, actualizar vacunas, hacer exámenes preventivos e impulsar una paternidad y una coparentalidad activas. La Unidad Básica de Salud (UBS) de tu barrio te orienta sobre las atenciones disponibles en tu zona.
Antes y durante las consultas
Acuerden qué consultas prefiere compartir la embarazada y ayuda a anotar las dudas con anticipación. Durante la atención médica o de enfermería:
Escucha primero y evita responder por la embarazada.
Respeta los momentos en que ella quiera hablar a solas con el equipo de salud.
Asume tareas prácticas que reduzcan la sobrecarga: organizar los exámenes, el transporte, la alimentación y la rutina de la casa también es parte del control prenatal.
Encargarte de la logística sin esperar instrucciones alivia la carga mental de quien ya está viviendo intensos cambios físicos y hormonales.
Cuida también tu propia salud
El control prenatal de la pareja no compite con los cuidados de la embarazada; amplía la protección de toda la familia. En la UBS, la pareja tiene acceso a:
Pruebas rápidas: exámenes sencillos y confidenciales con resultado en unos 30 minutos para sífilis, VIH y hepatitis B y C. El diagnóstico y el tratamiento tempranos son esenciales para evitar la reinfección de la embarazada y prevenir la sífilis congénita en el bebé.
Actualización del carnet de vacunación: revisión y aplicación de dosis como hepatitis B, doble adulto (difteria y tétanos) y triple viral.
Evaluación clínica general: control de la presión arterial y la glucosa, y orientación para dejar de fumar y sobre hábitos saludables.
Participar en las consultas también sirve para aprender sobre las señales de alerta al final del embarazo, técnicas de alivio del dolor, lactancia materna, sueño seguro y los primeros cuidados del recién nacido.
En el parto y el posparto: presencia y derechos garantizados
Por ley (Ley Federal n.º 11.108/2005 y Ley n.º 14.737/2023), toda persona que va a dar a luz tiene derecho a un acompañante de su libre elección en todos los servicios de salud, públicos o privados, durante el trabajo de parto, el parto y el posparto inmediato. El acompañante no es un simple visitante; tiene un papel activo en el apoyo físico y emocional.
Antes del nacimiento, pónganse de acuerdo sobre los preparativos para el puerperio:
Organización práctica: acuerden quién se encargará de la comida, las compras, las noches y el filtro de visitas.
Apoyo en la lactancia: amamantar exige energía y paciencia. Apoyar significa ofrecer agua, garantizar el descanso de la mamá y buscar ayuda del equipo de salud si hay dolor o dificultades, sin vigilar, presionar ni criticar.
Vínculo temprano: cambiar pañales, bañar, calmar al bebé y hacer contacto piel con piel fortalecen el apego desde los primeros días de vida.
Atención
Este material tiene carácter educativo y de promoción de la salud. Las dudas clínicas o la programación de exámenes deben gestionarse directamente en la Unidad Básica de Salud de referencia.
Fuentes:
Ministerio de Salud de Brasil — Guía de control prenatal de la pareja para profesionales de salud ("Guia do Pré-Natal do Parceiro para Profissionais de Saúde").
Ministerio de Salud de Brasil — Política Nacional de Atención Integral a la Salud del Hombre (PNAISH).
Ministerio de Salud de Brasil — "Caderneta da Gestante" (libreta de la embarazada).
Legislación federal — Ley n.º 11.108/2005 (Ley del Acompañante) y Ley n.º 14.737/2023.
