El embarazo trae muchos cambios: en el cuerpo, en la rutina y también en las emociones. Entre exámenes, consultas, dudas y expectativas, el control prenatal tiene un papel fundamental: cuidar la salud de la embarazada y del bebé durante todo el embarazo.

Pero, para la Organización Mundial de la Salud (OMS), un buen control prenatal va más allá de identificar enfermedades o evitar complicaciones. La atención también debe contribuir a que la mujer tenga una experiencia positiva durante el embarazo, siendo acogida, respetada, informada y partícipe de las decisiones sobre su salud.

En este artículo, reunimos algunos de los principales puntos de las recomendaciones de la OMS para ayudar a las embarazadas y a sus familias a entender mejor el papel del control prenatal.

¿Qué es el control prenatal?

El control prenatal es el seguimiento que realizan los profesionales de salud a lo largo del embarazo.

Estos encuentros permiten acompañar la evolución del embarazo, evaluar la salud de la embarazada y del bebé, ofrecer orientaciones, identificar posibles problemas a tiempo y planificar los próximos pasos de la atención.

Según la OMS, el control prenatal también es una oportunidad importante para ofrecer información, apoyo emocional, promoción de la salud, prevención de enfermedades, tamizaje y diagnóstico.

Por eso, las consultas no deben verse solo como una secuencia de exámenes.

También son un espacio para conversar, preguntar y entender lo que está pasando en cada etapa del embarazo.

¿Cuántas consultas de control prenatal se recomiendan?

La OMS recomienda que, en un embarazo con seguimiento de rutina, haya al menos ocho contactos con profesionales de salud a lo largo del embarazo.

Estos encuentros ayudan a vigilar posibles complicaciones, tratar problemas cuando sea necesario y mejorar la experiencia de la embarazada durante el control prenatal.

El número y la frecuencia de las consultas pueden variar según las necesidades de cada persona.

Los embarazos con ciertas condiciones clínicas, los embarazos múltiples u otras situaciones que requieran un seguimiento más cercano pueden necesitar un calendario diferente, definido por el equipo de salud.

El control prenatal debe empezar temprano

Al descubrir o confirmar un embarazo, es importante acudir a un servicio de salud para iniciar el seguimiento.

La OMS orienta que la embarazada se ponga en contacto con un profesional de salud lo antes posible después de confirmar el embarazo.

Empezar el seguimiento temprano permite que el equipo conozca la historia de la embarazada, evalúe sus necesidades y organice la atención de las próximas semanas y meses.

¿Qué se vigila durante el control prenatal?

El control prenatal abarca diferentes aspectos de la salud de la embarazada y del bebé.

Las recomendaciones de la OMS abarcan áreas como:

alimentación y nutrición;

evaluación de la salud materna;

evaluación del desarrollo fetal;

medidas preventivas;

vacunación;

exámenes y tamizajes;

síntomas comunes del embarazo;

orientación sobre hábitos saludables;

preparación para el parto;

calidad y experiencia de la atención.

Los procedimientos que se realizan en cada consulta pueden variar según la edad gestacional, la historia de salud y las características del embarazo.

La alimentación y la actividad física también forman parte del cuidado

Durante el control prenatal, la embarazada debe recibir orientación sobre una alimentación adecuada y hábitos saludables.

La OMS recomienda asesoramiento sobre alimentación saludable y mantenimiento de la actividad física durante el embarazo, respetando las condiciones individuales de la embarazada.

Esto no significa seguir dietas restrictivas ni empezar a hacer ejercicio por cuenta propia.

El embarazo puede requerir adaptaciones, y las situaciones específicas deben ser evaluadas por el profesional a cargo del seguimiento.

¿Y las vitaminas y los suplementos?

Los suplementos pueden formar parte del control prenatal, pero su uso debe ser orientado por profesionales de salud.

Entre las recomendaciones de la OMS está la suplementación diaria de hierro y ácido fólico durante el embarazo, dentro de las dosis y condiciones establecidas en las directrices.

Esto no significa que cada embarazada deba elegir sola un suplemento o una dosis.

Las necesidades pueden variar, especialmente cuando ya existen condiciones como anemia, deficiencias nutricionales u otras particularidades clínicas.

Por eso, los suplementos y medicamentos deben formar parte de la conversación con el equipo responsable del control prenatal.

La importancia de la ecografía antes de las 24 semanas

Una de las recomendaciones de la OMS es realizar una ecografía antes de las 24 semanas de embarazo.

Esta recomendación fue revisada y reafirmada por la organización en 2022.

El examen puede ayudar a:

estimar con mayor precisión la edad gestacional;

identificar un embarazo múltiple;

evaluar algunas alteraciones fetales;

obtener información sobre la placenta y el embarazo;

apoyar la planificación del seguimiento.

La ecografía temprana también contribuye a las decisiones clínicas que dependen de una estimación adecuada de la edad gestacional.

Esto no significa que solo se necesite una ecografía durante todo el embarazo. Se pueden solicitar otros exámenes según la evolución del embarazo y la evaluación del equipo de salud.

La vacunación también forma parte del control prenatal

Durante las consultas, se debe revisar el historial de vacunación de la embarazada.

La OMS incluye medidas preventivas, como la vacunación, entre los componentes importantes del control prenatal.

Las vacunas indicadas pueden depender del país, del calendario de vacunación, del historial de la embarazada y de la situación epidemiológica.

Por eso, conviene llevar la cartilla o el registro de vacunación a las consultas y conversar con el equipo de salud sobre qué dosis deben actualizarse.

El control prenatal también es un espacio para hablar de salud emocional

Un embarazo saludable no implica solo aspectos físicos.

Los miedos, las inseguridades, los cambios de humor, la preocupación por el parto, los cambios familiares y las expectativas sobre el bebé también pueden formar parte de esta etapa.

La propuesta de la OMS para una experiencia positiva del embarazo coloca a la mujer en el centro de la atención, considerando la salud, el bienestar, la dignidad y la experiencia durante la atención, y no solo la prevención de enfermedades.

Por eso, las dudas y los sentimientos también merecen espacio durante las consultas.

Si algo te está causando sufrimiento o preocupación, habla con un profesional de salud.

La embarazada tiene derecho a preguntar

Es común salir de una consulta y acordarse después de varias preguntas.

Una estrategia sencilla es anotar las dudas entre una consulta y otra.

Algunas preguntas pueden ser:

¿Mi embarazo está evolucionando como se espera?

¿Qué exámenes necesitaré en las próximas semanas?

¿Qué vacunas necesito ponerme?

¿Hay alguna orientación específica sobre la alimentación?

¿Puedo seguir haciendo actividad física?

¿Qué medicamentos debo evitar?

¿Qué síntomas son comunes en esta etapa?

¿En qué situaciones debo buscar atención?

¿Cómo puedo prepararme para el parto?

¿Hay alguna particularidad de mi embarazo que requiera un seguimiento diferente?

No existen preguntas “tontas” durante el control prenatal.

Entender lo que está pasando ayuda a la embarazada y a la familia a participar en las decisiones de forma más segura.

¿Y la familia? ¿Cómo puede participar?

El apoyo de la familia puede marcar una gran diferencia durante el embarazo.

Las parejas, los abuelos y otras personas cercanas pueden ayudar de muchas maneras:

acompañar las consultas cuando la embarazada lo desee;

ayudar a registrar las indicaciones médicas;

participar en la preparación para la llegada del bebé;

dividir tareas;

apoyar elecciones saludables;

observar cambios importantes;

ofrecer apoyo emocional;

respetar las decisiones y la autonomía de la embarazada.

El objetivo no es vigilar el embarazo, sino construir una red de apoyo.

La propia OMS destaca el control prenatal como una oportunidad de comunicación y apoyo no solo para la mujer, sino también para las familias y las comunidades.

Es importante conocer las señales que requieren evaluación

Durante el embarazo, algunos síntomas deben ser evaluados por profesionales de salud.

La OMS orienta que las embarazadas sepan cuándo y dónde buscar atención ante señales de alarma.

Entre los ejemplos que menciona la organización están:

sangrado;

dolor abdominal importante;

dolor de cabeza intenso;

fiebre alta;

hinchazón significativa de los pies.

Esta lista no incluye todas las situaciones posibles.

Si aparece un síntoma intenso, inesperado o que te preocupe, es más seguro buscar orientación profesional.

Un buen control prenatal también implica respeto

Toda persona tiene derecho a recibir una atención con respeto y dignidad durante el embarazo.

Esto significa poder hacer preguntas, recibir explicaciones comprensibles y participar en las decisiones relacionadas con su propio cuidado.

La embarazada no debe sentirse solo una espectadora de su propio embarazo.

Ella forma parte de las decisiones.

El objetivo es una experiencia positiva del embarazo

Quizás este sea el punto más importante de las recomendaciones de la OMS.

El control prenatal no existe solo para buscar problemas.

También debe contribuir a que la mujer atraviese el embarazo con más información, apoyo, seguridad y confianza.

La OMS describe la atención prenatal como parte de un enfoque que busca no solo un embarazo y un bebé sanos, sino también una transición positiva hacia el parto y hacia la experiencia de convertirse en madre, padre o familia.

Cada embarazo es único.

Por eso, las recomendaciones generales ayudan a entender el camino, pero el plan de seguimiento siempre debe considerar las necesidades individuales de la embarazada y del bebé.

Durante el embarazo:

empieza el control prenatal lo antes posible;

asiste a las consultas recomendadas;

lleva tus dudas;

mantén tus registros y exámenes organizados;

habla sobre alimentación, ejercicio, medicamentos, suplementos y vacunación;

realiza los exámenes que indique el equipo;

busca atención ante señales de alarma;

pide explicaciones cuando no entiendas alguna indicación;

y recuerda que tienes derecho a una atención respetuosa y participativa.

El control prenatal es una alianza entre la embarazada, la familia y los profesionales de salud.

Cuanto más información, comunicación y seguimiento adecuado haya, mejores serán las condiciones para vivir esta etapa con seguridad y acompañamiento.

Fuentes

Organización Mundial de la Salud (OMS). WHO recommendations on antenatal care for a positive pregnancy experience. 2016, con actualizaciones posteriores.

Organización Mundial de la Salud (OMS). Maternal and fetal assessment update: imaging ultrasound before 24 weeks of pregnancy. 2022.

Aviso importante

Este contenido tiene fines educativos y no sustituye las consultas, los exámenes, el diagnóstico ni la orientación individual de profesionales de salud. Las recomendaciones pueden variar según la historia clínica, las características del embarazo y los protocolos adoptados en el lugar donde se realiza el seguimiento.