No existe 'el mejor cochecito' en general: existe el cochecito que sirve para tu rutina, tu edificio, tu auto y tu presupuesto. Definir los criterios antes de comparar modelos evita comprar por impulso algo que no encajará en la vida real.
Los siete puntos a evaluar
1. Uso principal: paseos largos, desplazamientos diarios en la ciudad o viajes ocasionales; cada uno pide un tipo de cochecito diferente.
2. Peso y facilidad para plegarla: importa mucho más cuando necesitas subir escaleras o entrar al transporte público sin ayuda.
3. Espacio de almacenamiento: ¿tiene que caber en el ascensor, en la cajuela de tu auto o en un pasillo estrecho de departamento?
4. Tipo de terreno: las ruedas grandes funcionan mejor en banquetas irregulares; las ruedas pequeñas suelen ser más ligeras para el uso urbano en superficies planas.
5. Certificación de seguridad: en Brasil, verifica si el modelo tiene registro en el Inmetro (el organismo brasileño de certificación de productos).
6. Plegado con una sola mano: parece un detalle, pero marca toda la diferencia cuando sostienes al bebé con el otro brazo.
7. Compatibilidad con portabebé: algunos cochecitos permiten acoplar el portabebé encima (travel system), lo que resulta útil en los primeros meses.
