No existe una señal única e infalible de embarazo al principio: el cuerpo de cada persona reacciona a su manera, y algunas de estas señales también aparecen en otros contextos (síndrome premenstrual, estrés, cambios de rutina). Por eso vale la pena conocer el conjunto, sin tratar ninguna de ellas por separado como prueba.
Las señales más comunes
El retraso menstrual suele ser la señal que lleva a la mayoría de las personas a hacerse la prueba. Sensibilidad o hinchazón en los senos, náuseas (que pueden aparecer a cualquier hora del día, no solo por la mañana), un cansancio fuera de lo común y ganas de orinar más seguido también son frecuentes en las primeras semanas.
Los cambios en el olfato y el gusto, una leve hinchazón abdominal y un estado de ánimo más inestable también aparecen en muchos relatos, pero varían mucho de una persona a otra: algunas casi no notan nada hasta el retraso de la menstruación.
Cuándo hacer la prueba
Las pruebas de farmacia detectan la hormona hCG en la orina y suelen funcionar bien a partir del primer día de retraso menstrual; hacerla antes aumenta la probabilidad de un falso negativo, aunque estés embarazada. Si tienes dudas, repetir la prueba unos días después o hacer un análisis de sangre (beta-hCG), que es más sensible, ayuda a confirmar.
